«El sector privado será el motor para salir adelante de esta crisis»

Así lo dijo el presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa Gerardo Díaz Beltrán.

“No cabe duda de que el sector privado va a ser el motor para salir adelante de esta crisis. En ese contexto, las grandes protagonistas serán las pequeñas y medianas empresas. Están diseminadas a lo largo y ancho del país, son las que sostienen las economías de las regiones y las grandes actividades que forman el conjunto de la economía nacional”, define Gerardo Díaz Beltrán, presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), en diálogo con El Litoral.

-¿Cómo se puede graficar la situación de las pymes en todo el territorio argentino?

-Indudablemente esta es una situación inédita en el mundo y también la estamos padeciendo en Argentina. El aislamiento obligatorio dictaminado en nuestro país fue oportuno y necesario porque había que preservar la vida de los argentinos, pero en la medida que esto se postergó y prolongó, la afectación que tuvo la economía en general fue realmente muy fuerte. En ese contexto las pequeñas y medianas empresas son las que tuvieron el daño más severo. Primero, por lo que significan social y económicamente ya que las pequeñas y medianas empresas representan algo más del 40% del PBI nacional y generan el 70% del empleo formal, entonces tiene dos roles bien definidos: el económico, muy necesario para generar riquezas, y por otro lado el legado social, que implica generar empleo.

Estando cerradas alrededor del 70% de las empresas gran parte del tiempo de la cuarentena, indudablemente fue una afectación absoluta más aún en un segmento de la actividad que no tiene respaldo financiero, porque la pequeña empresa se retroalimenta con su propia actividad. Sabido es que el sistema financiero no es muy afecto a financiar a la pequeña empresa y menos aún en un contexto como el actual. Las pymes están muy afectadas, aunque en las últimas semanas en la mayoría de las provincias del interior se empezó a trabajar gradualmente, sin embargo, todavía estamos realmente lejos de tener una situación financiera aceptable y también de considerar que esto está superado, sino todo lo contrario, ya que ahora la cuarentena pone en visibilidad las distintas deficiencias que tenían las pequeñas y medianas empresas para poder funcionar. La pandemia sirvió para acelerar muchos procesos y exponer además las enormes dificultades que tienen las pymes del país.

-¿Cree que el turismo será el sector más afectado al finalizar la pandemia?

-Sin dudas que será el más afectado, porque fue el primero en empezar la pandemia y es el último que va a salir. Todavía hay un panorama muy poco claro. El turismo no depende solamente del circuito interno sino también del turismo externo, el cual tampoco está muy claro en cómo será la implementación. Yo soy de una provincia turística como Misiones y acá recién hace algunos días que empezaron a analizarse los protocolos de funcionamiento. Lamentablemente los hoteles, las agencias de viajes, medios de transporte de larga distancia y casi toda la cadena vinculada al turismo lleva más de 100 días sin ningún tipo de actividad.

Pensemos esto: una pequeña empresa que no viene de buenos años de actividad, que no tuvo la posibilidad de generar un colchón de ahorro y que encima de golpe no puede desarrollar su actividad por un tiempo prolongado, sigue generando costos por más que esté cerrada y tiene que afrontar compromisos de pago sin contar con un ingreso. Por eso planteamos con tanta energía al gobierno nacional la posibilidad de contar con herramientas financieras que sostengan la pequeña y mediana empresa para que cuando esto empiece a reabrir estemos en condiciones de recuperar la economía. Si bien en muchas provincias se ha reactivado la economía, el consumo está muy deteriorado. Entonces estamos muy lejos de lo que podemos pretender o ansiar para una actividad medianamente normal y poder sostener todo lo que representa el andamiaje de una empresa.

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-El comercio también ha sufrido cierres y pérdidas de fuentes laborales. ¿Qué lectura y proyección hacen ustedes a nivel nacional sobre este sector puntual?

-Estamos elaborando un relevamiento para determinar cuántas pymes no van a volver a abrir sus puertas y qué impacto va a tener en el empleo. Pero incluso sin tener esa estadística, el impacto que ha tenido en el empleo en toda la actividad de la pequeña y mediana empresa el número de puestos de trabajo que se ponen en riesgo es realmente importante y eso también explica el amesetamiento que se está dando en el consumo: la falta de seguridad por parte del consumidor pensando en lo que puede venir o qué puede pasar con su futuro.