Pymes argentinas denuncian que se perdieron 300 mil empleos y exigen cambios en el programa de Milei
El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, sostuvo que, pese a la estabilización de algunas variables macroeconómicas, la producción nacional «quedó en el subsuelo» y apuntó a la fuerte pérdida de puestos de trabajo desde el inicio de la actual gestión nacional. En ese marco, comparó el escenario con «la paz de los cementerios».
«Las estadísticas avalaron las advertencias que habíamos hecho ante un programa económico que logró estabilizar la macroeconomía, pero dejando en el subsuelo a la producción nacional», sostuvo el dirigente industrial y añadió: «El año pasado se destruyeron casi 70.000 puestos de trabajo y desde que asumió el presidente Javier Milei la pérdida de empleos registrados superó los 300.000. Nunca fuimos pesimistas, sino que alertamos de la situación ante los síntomas que adelantaban resultados negativos».
Rosato también cuestionó la apertura de importaciones en rubros sensibles como textiles y calzado, sin medidas complementarias que impulsen la competencia local. «Sin fábricas no solo se profundiza la crisis, sino que se convierte en permanente», advirtió, y remarcó que en una economía más abierta «bajar nuestros costos en dólares es clave», por lo que pidió un plan económico claro que genere confianza.
Industria en caída libre
El planteo se apoya en un informe del Observatorio IPA, elaborado por el economista Federico Vaccarezza, que analiza el impacto de la política oficial sobre las pequeñas y medianas empresas. De acuerdo con el documento, la industria enfrenta un escenario de caída en las ventas y suba de costos operativos en medio de la recesión.
«El país llega al 2026 con la macro más ordenada, pero con la micro en estado crítico. La estabilización permitió ganar tiempo, pero no cambió la estructura: menos empleo, menos empresas, menos industria y una demanda en retroceso. Para que 2026 no sea el tercer año consecutivo sin expansión real del mercado interno, será necesario recomponer los ingresos, facilitar el crédito y redefinir el perfil productivo. Sin esos elementos, la economía corre el riesgo de estabilizarse en un equilibrio bajo y socialmente regresivo», sostiene el informe entre otros fuertes reclamos al Gobierno argentino.




