Entidades industriales bonaerenses advierten sobre el impacto de la caída de la actividad industrial 

Preocupación por el impacto de la caída de la actividad en el sector. Llaman a fortalecer el respeto institucional, el diálogo público-privado y la confianza para sostener la inversión, el empleo y el desarrollo productivo en la Argentina.

Las principales entidades industriales y empresarias de la provincia de Buenos Aires expresaron su preocupación por la situación que atraviesa el sector productivo y remarcaron la necesidad de fortalecer el respeto institucional hacia quienes invierten, producen y generan empleo en el país.

El pronunciamiento fue realizado de manera conjunta por la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA), la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), que además expresaron su adhesión a la preocupación manifestada por la Unión Industrial Argentina (UIA) respecto de la situación industrial actual.

«La industria es sinónimo de inversión productiva, generación de empleo formal, innovación, agregado de valor y arraigo territorial. Detrás de cada industria -PyME y grande- hay personas que deciden apostar por el país, asumir riesgos, invertir capital y contribuir al crecimiento de sus comunidades, aun en contextos adversos», señalaron desde las organizaciones empresariales.

«El desarrollo sostenido de una nación sólo es posible si existen cada vez más argentinos dispuestos a producir y a trabajar en el país. No hay crecimiento, inclusión ni movilidad social sin un entramado productivo fuerte y dinámico, y sin un sector privado comprometido con el desarrollo nacional», agregaron.

«En este contexto, desde la Asociación de Industriales de la provincia de Buenos Aires (ADIBA), la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) adherimos a la preocupación expresada por la Unión Industrial Argentina respecto de la situación que atraviesan numerosos sectores industriales, en el marco del proceso de transición hacia un nuevo esquema económico. Se trata de un proceso profundo, que no resulta homogéneo ni inmediato, y que impacta de manera particular en muchas PyMEs, afectadas por la caída de la actividad, las dificultades de financiamiento y la presión de costos», indicaron.

Según datos difundidos por la Unión Industrial Argentina, más del 53,3% de las empresas industriales registró caídas en su producción y el 54,7% informó bajas en las ventas internas, de acuerdo con una encuesta realizada entre 644 compañías de distintos sectores y tamaños.

El relevamiento también reflejó tensiones financieras en el entramado productivo: el 45,6% de las empresas reportó dificultades para afrontar pagos de salarios, proveedores, impuestos o compromisos financieros, mientras que el 22,2% redujo su dotación de personal.

A nivel internacional, distintos informes también ubican a la industria argentina entre las más afectadas en el último período: el país registró la segunda mayor caída industrial entre 56 naciones analizadas durante el bienio 2024-2025, con una contracción acumulada cercana al 7,9%.

Frente a este escenario, las entidades empresarias remarcaron la importancia del respeto institucional y del diálogo entre el sector público y privado.

«En ese marco, la construcción de un proyecto de desarrollo serio y sostenible exige respeto institucional hacia quienes invierten y producen en la Argentina. Las autoridades gubernamentales tienen la responsabilidad indelegable de promover la confianza, el diálogo y el reconocimiento del rol estratégico que cumplen los empresarios y los trabajadores en la inversión, la generación de empleo y la creación de valor», sostuvieron.

Asimismo, advirtieron sobre las consecuencias que pueden generar los discursos que deslegitiman al sector productivo.

«La descalificación o estigmatización pública hacia cualquier persona o sector de la economía no solo deteriora el clima interno, sino que también envía señales negativas a potenciales inversores, tanto locales como extranjeros. Las decisiones de inversión se sustentan en la previsibilidad, la estabilidad y la confianza institucional. Cuando estos principios se ven afectados, se encarece el financiamiento, se postergan proyectos y se debilita la capacidad del país para atraer nuevos capitales y ampliar su base productiva», señalaron.

Finalmente, las entidades reafirmaron su compromiso con el desarrollo productivo y con la construcción de consensos que permitan fortalecer la industria argentina.

«Desde las organizaciones empresariales de la Provincia de Buenos Aires continuaremos trabajando convencidos de que la articulación público-privada es indispensable para consolidar una industria bonaerense y nacional más competitiva, integrada al mundo y generadora de oportunidades para todos los argentinos».

Y concluyeron con una definición que resume el espíritu del documento: «Sin industria no hay nación.«.