VStour y la Inteligencia Artificial: cuando la tecnología necesita criterio humano

Por Gustavo Valentin, CEO de VStour

En los últimos tiempos recibimos muchas consultas sobre inteligencia artificial y, sobre todo, acerca de cómo estamos encarando este desafío en VStour. Antes de hablar de aplicaciones, conectores, automatizaciones o modelos de lenguaje, creo que vale la pena detenernos en una pregunta más básica: ¿qué entendemos cuando hablamos de inteligencia artificial?

Podemos pensar la IA como una enorme capacidad para reconocer patrones a partir de grandes cantidades de datos. Los modelos de lenguaje trabajan con probabilidades y relaciones que les permiten producir respuestas que muchas veces resultan extraordinariamente útiles.

Pero hay algo que no deberíamos perder de vista: la inteligencia artificial no es una conciencia. No tiene criterio propio en el sentido humano y tampoco es responsable de lo que produce. Por eso prefiero pensarla como una herramienta, que tenemos que aprender a utilizarla.

Al principio nos acercamos a la IA como quien consulta a un gran oráculo. Le pedimos que explique, resuma, escriba o proponga. Después descubrimos que puede ayudarnos con tareas cotidianas. Y ahí aparece el verdadero cambio: el salto no está en conseguir que escriba un correo en 10 segundos, sino en preguntarnos qué procesos de trabajo podemos mejorar.

Pasamos entonces de preguntarle a la IA a trabajar con ella. Pero hay una condición que no deberíamos negociar: la responsabilidad sigue siendo nuestra. La IA puede equivocarse, interpretar mal una información o completar un vacío con algo que parece razonable pero no lo es. Por eso no alcanza con aprender a preguntar. También tenemos que aprender a verificar.

Hay otra cuestión que considero fundamental: qué información estamos poniendo en estas herramientas. Cuando utilizamos IA podemos compartir documentos, bases de datos, conversaciones, información comercial o datos de clientes. Antes de enviar algo deberíamos hacernos una pregunta muy sencilla: ¿tengo derecho a poner este dato acá?

Las condiciones de privacidad varían según la herramienta, el tipo de cuenta y la configuración. Google informa que Gemini puede conservar la actividad durante distintos períodos y que determinadas conversaciones pueden ser revisadas para mejorar sus servicios. Anthropic, por su parte, diferencia las condiciones de sus productos para consumidores de sus servicios comerciales, donde los datos del cliente no se utilizan por defecto para entrenar los modelos.

No se trata de decir que una herramienta es buena y otra mala. Se trata de entender qué estamos utilizando: qué información compartimos, para qué se procesa y quién puede acceder a ella. La comodidad no debería estar por encima de la confidencialidad.

Y esto no se limita a los datos de nuestros clientes. También está nuestra propia información. Cuanto más sabe una herramienta sobre nosotros, más puede ayudarnos, pero también mayor es nuestra responsabilidad sobre aquello que le permitimos conocer.

Qué estamos haciendo en VStour

VStour y sus servicios también son herramientas. Por eso vemos a la inteligencia artificial como una tecnología con la que podemos trabajar y que puede hacer más accesible la información que las empresas ya tienen.

Actualmente avanzamos en dos proyectos. El primero es un conector que permite, a través de IA, integrar información de reservas y documentos asociados. El segundo es una habilidad para consultar y extraer información de los datos disponibles en VStourBI.

Ambos parten de una misma idea: muchas veces el problema no es que el dato no exista, sino encontrarlo, saber dónde está o formular correctamente la consulta. La IA puede cambiar esa relación.

Pero nuevamente aparece el mismo principio: no se trata de entregarle el control a una máquina, sino de construir mejores herramientas para que las personas puedan tomar mejores decisiones.

La inteligencia artificial va a estar cada vez más presente en los sistemas de gestión, las herramientas de comunicación, el análisis, los procesos administrativos y la atención al cliente. Por eso la diferencia no estará necesariamente en quién tiene IA, sino en quién sabe para qué utilizarla, qué información darle, qué información no darle y cómo controlar el resultado.

Eso también exige aprender de otra manera. No alcanza con saber escribir un buen prompt. Hay que conocer el negocio, entender los procesos, interpretar los datos y detectar errores. La IA puede acelerar nuestro trabajo, pero el conocimiento y el criterio siguen siendo nuestros.

En VStour también estamos evaluando crear un foro para que los usuarios puedan intercambiar experiencias y compartir usos. Porque hay algo que ninguna documentación técnica puede reemplazar: la experiencia de quienes utilizan estas herramientas en situaciones reales.

Quizás la conversación más interesante sobre inteligencia artificial no sea qué podemos hacer con ella, sino qué deberíamos hacer con ella. La IA va a seguir avanzando, con o sin nosotros. La discusión, entonces, no es si la vamos a usar. La discusión es cómo queremos usarla. Y esa decisión, por ahora, sigue siendo nuestra.

Los invitamos a conversar y debatir este tema, que nos atraviesa como industria turística, en nuestro stand 3131 durante la próxima edición de la Feria Internacional de Turismo.-