«No hay nada positivo por ahora», advirtió el vocero de CAME tras 12 meses consecutivos de caída del consumo
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) advirtió sobre la delicada situación que atraviesa el comercio minorista, luego de que las ventas registraran en abril una nueva caída interanual y acumularan un año completo de retroceso consecutivo.
«Podemos prender una velita porque cumplimos 12 meses de caída consecutiva», expresó el dirigente al referirse al comportamiento del consumo en los siete rubros que releva mensualmente la entidad.
Femenía señaló que existen sectores de la economía que muestran crecimiento, aunque aclaró que ese repunte no impacta en el comercio minorista ni en el consumo cotidiano.
Entre los rubros más afectados, indicó que bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles registraron la peor caída, con un retroceso del 12,3%. Le siguieron perfumería, con una baja del 7,2%, y ferreterías y materiales para la construcción, con un descenso del 4,2%.
En tanto, remarcó que el único sector que mostró números positivos fue farmacia, con un crecimiento del 6,1%, impulsado por factores estacionales vinculados al aumento de enfermedades respiratorias y la campaña de vacunación.
El referente de CAME explicó además que la caída persistente del consumo responde a una combinación de factores económicos, entre ellos las altas tasas de interés, el endeudamiento de las familias, la pérdida del poder adquisitivo y el incremento de tarifas y servicios.
Entre los rubros más afectados, indicó que bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles registraron la peor caída, con un retroceso del 12,3%. Le siguieron perfumería, con una baja del 7,2%, y ferreterías y materiales para la construcción, con un descenso del 4,2%.
En tanto, remarcó que el único sector que mostró números positivos fue farmacia, con un crecimiento del 6,1%, impulsado por factores estacionales vinculados al aumento de enfermedades respiratorias y la campaña de vacunación.
El referente de CAME explicó además que la caída persistente del consumo responde a una combinación de factores económicos, entre ellos las altas tasas de interés, el endeudamiento de las familias, la pérdida del poder adquisitivo y el incremento de tarifas y servicios.






